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Nuestras puertas están abiertas para todos, y los invitamos cordialmente a visitarnos y participar de nuestros cultos todos los Domingos a las 9.30 hs, y el 3er. Sábado de cada mes a las 18 hs. Ver aquí más detalles sobre nuestras actividades y el plano con nuestra ubicación. Clickear aquí para contactarnos.

Hermano

ManosTexto: 1 Juan 4: 1 – 21

En la vida vamos colocando valor a las cosas de acuerdo a la utilidad que nos brindan. El dinero nos da independencia. El auto nos transporta. La casa nos protege, las mascotas nos entretienen. Las plantas nos distraen. El hermano ¿qué nos da? A veces trabajo, enojo, problemas. ¿Cuánto vale un hermano? El hermano cada vez cotiza menos. Pero el valor de las cosas nos hace perder el valor de las personas. Conocemos el individualismo y aprendemos lo que es la soledad. Solos con nuestro dinero, con nuestro auto, con nuestra casa, con nuestras mascotas, con nuestras plantas. ¿En qué nos convertimos?

En nuestra soledad, Dios se presenta como Padre para convertirnos en sus hijos. En esta relación nos muestra a las personas y nos enseña a verlas como hermanos. Dios nos da una comunidad, una familia, una iglesia, una sociedad. Dios nos enseña que en la vida, el valor está en las personas más que en las cosas.

Es tiempo de volver a casCompartiendo el pana. Es tiempo de volver al Padre. Es tiempo de recuperar al hermano. Es tiempo de amar.

Padre, al caminar solo, perdí tu amor, perdí a mis hermanos. Enséñame a amarlos como me amaste. Amén.

Rendición

Manos de JesúsTexto: Hechos 9: 1 – 22

En la vida libramos muchas batallas, situaciones que tenemos que enfrentar: debilidades, vicios, enfermedades, adversidades, problemas. Cada batalla nos deja su marca, herida, dolor y sufrimiento. La vida nos entrena para la lucha.

¿Qué sucede cuando el ser humano se enfrenta a Dios? Cuando resiste a sus acciones. Cuando lucha contra sus decisiones. Cuando cuestiona su accionar. Pero ¿podremos vencer a Dios? Muchas veces lo intentamos pero lo único que conseguimos es la derrota.

Dios no viene a luchar contra nosotros. En su cuerpo lleva las marcas de una batalla que libró por nosotros. Él viene a nuestra batalla y nos llama a dejar de luchar contra Él y resistirlo. Dios nos llama a rendirnos. Rendirnos a su amor que se sacrifica, a su gracia que sana las heridas, a su misericordia que consuela el dolor y sufrimiento y a su voluntad que trae la paz.

Perdón por luchar contra ti, lo único que logré es hacerme daño y lastimar a otros. Quedo rendido a tu voluntad, a tu amor, a tu gracia y misericordia. Amén.

Creer para ver

Si el principio que rige nuestra vida es "Ver para creer", nos limitará y nos privará de oportunidades. De los seguidores de Jesús, Tomás representa a estas personas. Su vida estaba limitada solo a lo que sus ojos podían ver. La resurrección de Jesús no existió para Tomás hasta que sus ojos lo vieron y sus manos lo tocaron.

Pero Jesús plantea otro principio: "dichosos los que no han visto y sin embargo creen". Es la fe que acepta y confía lo que Dios dice. Por la fe se recibe lo que la Palabra de Dios otorga: paz donde hay enemistad, vida donde hay muerte, esperanza donde hay fracaso, visión donde hay ceguera, amor donde hay odio. Por medio de la fe los ojos ven. Ven a Jesús. Ven al hermano y sus necesidades. Ven oportunidades. Ven la vida para el servicio. ¿Crees en la resurrección de Jesús?

Perdón Señor, por mi incredulidad. Háblame de Jesús y dame fe, fe que recibe tu paz y la vida del resucitado. Amén.

Vida

Texto de lectura: Lucas 24: 1 - 12

Jugar, nos enfrenta con la posibilidad de ganar o perder. Mientras estamos jugando intentamos revertir la adversidad. Pero cuando termina el juego nos queda el sabor dulce de la victoria o la frustración de la derrota. Pero es solo un juego y la vida continúa. La próxima vez intentaremos ganar.

La vida no es un juego. No es un juego la familia, el matrimonio, el trabajo o el estudio. En la vida también experimentamos la satisfacción de los logros y la amargura de la derrota. Pero ¿Qué sucede cuando en la vida experimentamos como última palabra: derrota, fracaso, desilusión, desesperanza y muerte? ¿Hay revancha?

La pascua trae otra palabra: Vida. La pascua parte de una realidad extrema: donde hay muerte y allí vuelve a la vida. En medio de las derrotas de la vida, en el fracaso del matrimonio, en el sufrimiento de las familias la pascua trae vida, crea esperanza y otorga la victoria. Ofrece oportunidades. Esta puede ser tu realidad.

Que en esta pascua el fracaso, la derrota y la muerte no tenga la última palabra sino la vida.

Señor, lo intenté a mi manera y conocí el fracaso, la derrota. Perdóname. Gracias por la vida, la victoria, la oportunidad. Amén.

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