Escrito por el Pastor Edgardo Elseser, Presidente de la IELA
Reflexión basada en la presentación del Dr. Douglas Rutt sobre "Identidad Luterana" Porto Alegre, Brasil (Agosto 2008)
La identidad tiene que ver con los rasgos únicos que nos diferencian de otros. Tener una identidad es tener rasgos particulares que nos distinguen de los demás. Una característica de la identidad es el compromiso.
¿Cuáles son los rasgos de nuestra identidad luterana? ¿Cuáles son nuestros rasgos particulares?
La identidad es superficial si es una simple aceptación de las enseñanzas dogmáticas.
La identidad luterana puede quedar reducida simplemente a enseñanzas dogmáticas. ¿Esto está relacionado con la manera de enseñar o la forma de aprender? En estos casos no esperemos compromiso.
La identidad luterana puede quedar reducida a simples costumbres y tradiciones heredadas. En estos casos no esperemos compromiso.
La identidad luterana es solo una identificación cultural, tampoco esperemos compromiso.
¿Por qué somos luteranos?
Tenemos un marco de referencia: Nuestras Confesiones Luteranas. Éstas tienen dos características: son documentos históricos y son documentos que concuerdan fielmente con el testimonio bíblico.
El corazón de nuestra identidad luterana es la doctrina de la justificación. La misma es la acción de Dios en el ser humano, que no queda enpalabras o ideas sino en una manera de vivir, en un estilo de vida que se caracteriza por el compromiso.
Este es el artículo primero y principal: que Jesucristo, nuestro Dios y Señor "fue entregado por nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación" (Ro. 4:25). Sólo él es "el cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (Jn. 7:29) y "Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros" (Is. 53:6). De la misma forma, "todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús" (Ro. 3:23-25).
Ya que esto es menester creerlo, sin que sea posible alcanzarlo o comprenderlo por medio de obras, leyes o méritos, es claro y seguro que sólo tal fe nos justifica, como dice San Pablo en Romanos 3:28 "Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe, sin las obras de la ley": Igualmente: "A fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe en Jesús" (Ro. 3:26)
Lutero, Artículos de Esmalcalda.
La identidad luterana es la obra de Dios en el creyente. Esta genera un compromiso con su Salvador y se manifiesta en testimonio y servicio para el prójimo. Es la imagen de Dios en el creyente proyectándose a los demás.
Firmes y adelante.
Pastor Edgardo Elseser,
Presidente de la IELA
Publicado en El Nuevo Luterano, Octubre de 2008
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