¿Cómo nació? Y, ¿quién fundó la congregación?
Todo comenzó por la compostura de un par de zapatos. El pastor Enrique Jauck, titular de la congregación de Belgrano (Capital Federal), tuvo necesidad de
arreglar sus zapatos y se los llevó a un zapatero yugoslavo, el cual le comentó que en las localidades de Valentín Alsina, Lanús y Banfield había unos cuantos paisanos (yugoslavos) que eran creyentes y no tenían atención espiritual. Era allá por el año 1932 cuando el pastor Jauck se decide a localizar a estas personas y hacer las primeras reuniones en casas de familias. Bajo su supervisión se decide realizar la primera asamblea el 22/2/33, según consta en el archivo del primer libro de actas, escrito en alemán gótico. Entre los puntos tratados en aquella histórica acta figura el nombramiento de un vicario, el alquiler de la casa y los primeros sueldos que pagara el Departamento de Misión de la IELA. El vicario era de apellido Knote, alemán, al igual que el pastor Balg, José Haberschusz y Juan Becker.
En esa primera asamblea se resolvió crear una
escuela dominical. Mientras se formase definitivamente, la
comisión provisoria debía buscar un lugar para que
funcione la misma.
En abril del mismo año se reúnen
nuevamente en asamblea. Ya se encontraba el vicario Knote que
vivía como pensionista en la casa de la familia Walter. Se elige
la primera comisión directiva integrada por: Juan Becker,
presidente, J. Prokop vicepresidente, vicario Knote secretario, F.
Walter tesorero, F. Triessler y Klein revisores de cuenta.
En 1934 ya había 16 miembros votantes. En la
asamblea de ese año cambian dos miembros de la comisión
directiva; sale el secretario Knote (seguramente caducaría su
vicariato) y su lugar es ocupado por S. Haller (p). También sale
Prokop y lo reemplaza Federico Schwartz que al año siguiente
ocuparía la presidencia de la congregación por 25
años ininterrumpidos.
La escuela funcionaba en la calle Gallo al 900; fue
la primera casa que se alquiló estando el vicario. Luego se
alquiló una entre las calles Vergara y Alsina, y finalmente una
última en Alsina y Gascón. Después del
puntapié inicial que había dado el pastor Jauck, vino el
pastor Müller (norteamericano), y lo sucedió más
tarde el pastor Schmidt, de nacionalidad canadiense. La mayoría
de los miembros eran de neta extracción europea, los que una vez
habían dejado su querida Alemania para emigrar al Wolga (URSS),
otros a Yugoslavia, y luego emigrar a América del Sur, Brasil,
Paraguay y Argentina. En nuestro país se formaron colonias de
estos descendientes alemanes, principalmente en las provincias de
Misiones, Entre Ríos y La Pampa. Algo digno de destacar es que a
pesar de haber transcurrido varias generaciones, no habían
perdido ni su idioma ni su fe religiosa.
En el año 1947 el pastor Schmidt decide dejar
la congregación y volver a su país natal. El departamento
de misión de la IELA sugiere a la congregación llamar al
pastor Jorge P. Horn de Almada, Entre Ríos, o al pastor Harley,
de Paraguay. La asamblea decide llamar al pastor Horn, y en septiembre
del mismo año, el nombrado se instala con su familia en la casa
que hacía las veces de templo, en la calle Alsina y
Gascón. Así comienza una nueva etapa en la vida de la
congregación San Lucas de Banfield.
El pastor Horn tenía un gran espíritu
misionero y en muy poco tiempo el local de la calle Alsina era
pequeño y nace entonces el sueño de "la casa
propia".
En 1949 se adquiere el terreno de Medrano 253, y con
la ayuda del departamento de misión de la IELA se comienza a
construir el templo a todo pulmón. Con esa vocación de
servicio que caracterizaba a los hermanos de aquella época,
rescatamos en los archivos los siguientes nombres: F. Walter, F.
Schwartz, J. Balg, J. Becker, J. Haberschusz, S. Haller, J. Baus, J.
Ulrich, Keiper, Götz, Carricarte, C. Kern, Lehr, Weber, E.
Klassen, Mahler, y probablemente algunos más. Después de
un año y medio de lucha, donde tampoco faltaron los problemas,
como en todo lugar donde hay mucho movimiento, y con la salud
quebrantada del pastor Horn, que los domingos predicaba y durante la
semana trabajaba de albañil, finalmente llegó el gran
día del sueño cumplido.
El 28 de Octubre de 1951 se escribía una de las páginas inolvidables para la congregación de Banfield. En un día de fiesta se ofreció el primer culto en el templo de la calle Medrano 253. En el culto de inauguración predicó el pastor Samuel Beckmann en idioma alemán y el pastor Ambrosio Muñiz en idioma español.
El señor Skowronsky, miembro de la
congregación, donó la campana de la iglesia. La pila
bautismal fue donada por la familia Hauch de Guernica.
La liga de jóvenes fue creada en 1954 por iniciativa del pastor Horn. El primer presidente de la liga fue Samuel Haller (h). La liga de señoras fue creada por doña Teresa S. de Horn. En 1967, según acta, la congregación se compone de 92 familias con 352 miembros, de los cuales 279 son comulgantes. Había 62 niños en edad escolar, de los cuales 28 participaban en la escuela dominical. En 1968 se inaugura el salón parroquial, un sueño postergado durante muchos años.
En 1969 el pastor Horn es elegido presidente de la IELA. Años más tarde se resuelve que ese cargo debía ser de dedicación exclusiva, por lo cual el pastor Horn deja la congregación en la que prestó servicio durante 25 años.
En el año 1972 es llamado el pastor Edgar H. Fritzler, quien estaba trabajando en Oberá, Misiones. El mismo acepta el llamado y en septiembre de ese año es instalado en la congregación "San Lucas". Podemos destacar del pastor Fritzler su profunda vocación de servicio, su celo por la doctrina cristiana, y su preocupación por predicar buenos sermones.
Durante los 18 años que permaneció el pastor Fritzler en la congregación se realizaron muchas cosas tanto en lo espiritual como en lo material. En 1976 se inauguró la ampliación del salón parroquial, una cocina, y una planta en primer piso con dos aulas y baños con duchas. En el campo espiritual se hizo hincapié en el protagonismo de los laicos, las actividades de la escuela bíblica, se destacó el trabajo juvenil, el afianzamiento del coro y fundamentalmente se puso énfasis en el trabajo evangelístico, para lo cual se capacitó a miembros para llevarlo a cabo.
En 1987 se forma una congregación filial con las familias residentes en Florencio Varela y alrededores, la que hoy trabaja en forma independiente.
En julio de 1990 el pastor Fritzler decide aceptar un nombramiento del departamento de misión para hacerse cargo de la congregación de Córdoba, y el 8 de agosto de 1990 se despide de Banfield en un día muy emotivo donde unas cuantas lágrimas rodaron por nuestros rostros.
Un año y medio a partir de entonces la congregación estuvo sin pastor, pero es digno de destacar que ninguna actividad en ese lapso fue suspendida o interrumpida, con la asistencia de pastores de otras congregaciones, de profesores, de pastores jubilados y el esfuerzo de los laicos arribamos al final del año 1991.
El día 24 de noviembre de ese año, día de la graduación de los candidatos a pastores, se le extiende un llamado a Arturo Eugenio Truenow, el que es aceptado, y el 2 de Febrero de 1992, en un día de júbilo y alegría es instalado el pastor Arturo, como cariñosamente lo llamamos la mayoría. Es de recordar que Arturo fue miembro de nuestra congregación mientras cursaba sus estudios en el Seminario Concordia. A lo largo de su ministerio en nuestra comunidad a sabido ganarse el afecto y el cariño de nuestros miembros. Observándose en él un permanente crecimiento en el pastorado que repercutió hondamente en la congregación. Durante su gestión se iniciaron dos nuevas misiones, Union Ferroviaria y Guernica y un fortalecimiento en el trabajo misional con CPTLN con el programa Enfoque.
En octubre del 2001 nuestro templo cumplió los 50 años para lo cual se utilizó todo el año para distintas actividades alusivas. Culminando esa fecha con una gran fiesta con más de 350 comensales para el almuerzo. El culto asimismo fue el más concurrido de su historia. La noche anterior se desarrolló un concierto coral con la participación del coro local, del coro de la congregación hermana de Campana, y el coro de la congregación de Mar del Plata. Con un lleno total de las instalaciones del templo.
Otro hecho digno de resaltar es que nuestra congregación fue la primera congregación de la IELA en poseer su propia página web (www.sanlucas.org) Esta nueva actividad nos llena de satisfacción, dado las innumerables muestras de interés que esta suscitó en la gente que la visitó. Es, sin dudas una nueva herramienta de estos tiempos para dar a conocer el reino de Cristo aquí en la Tierra.
En setiembre del año 2003, el Pr. Arturo Truenow, y tras rechazar varios llamados, resuelve aceptar trasladarse a la congregación hermana de Villa Ballester para continuar con su ministerio allí. Se le hace una muy emotiva despedida. Como suele ocurrir en estos casos no escasearon las lágrimas y sobraron las muestras de afecto y reconocimiento. Nuevamente, tras 10 meses sin pastor y afloran os miembros con vocación y servicio para proseguir con las actividades congregacionales, se extiende el llamado al Pr. Gabriel Alberto Gonzáles de Río Cuarto provincia de Córdoba. El mismo decide aceptar el nombramiento y en Julio del 2004 es instalado como nuevo pastor de la congregación San Lucas de Banfield. Lo instala el Pr. Obispo Pdte de la IELA Edgardo Elseser en un muy emotivo culto. Una nueva etapa se renueva, con ella renace la esperanza y la convicción de que esta congregación se encuentra en un nuevo proceso: profundizar su trabajo en la evangelización y en la misión que nos encomendó el Señor Jesús cuando asciende a los cielos: “cuenten lo que han visto y oído”. Dios bendiga a nuestra querida Iglesia Evangélica Luterana en sus 100 años en la Arnetina.
Colaboraron para el desarrollo de este artículo: Edgar H. Fritzler – Horacio Fritzler
De acuerdo a los escritos narrativos de la historia
de la IELA, es la segunda parroquia fundada en el Gran Buenos Aires. Se
comenzó a trabajar entre inmigrantes de ascendencia alemana
oriundos de Yugoslavia. Al año de haber sido iniciada, la
misión fue atendida por el pastor R. Schmidt, como asistente del
pastor E. Jauck. En 1933 se abrió una escuela parroquial,
dirigida por el vicario H. Knote. Al año siguiente, Banfield se
constituyó en parroquia independiente. Para atender el trabajo
en la parroquia se llamó al pastor E. H. R. Müller. Lo que
incidió desfavorablemente en el desenvolvimiento de todo el
trabajo fue la falta de instalaciones adecuadas. Siempre hubo que
conformarse con casas alquiladas, con ambientes demasiado
reducidos.
En 1939, el pastor Müller se tomó las
vacaciones que le correspondían tras los años de servicio
prestados; se fue a los Estados Unidos, su patria, y no regresó
más. La vacante la cubrieron el pastor O. H. Moll primero, y el
pastor Knote después. Posteriormente se llamó al pastor
R. Schmidt, de Crespo, Entre Ríos, quien actuó en
Banfield desde 1942 hasta 1946, año en que él
también se fue de vacaciones, durante las cuales aceptó
un llamado a una congregación en Canadá. Misionero muy
activo, el pastor Schmidt hizo muchas visitas.
Al irse el pastor R. Schmidt, le sucedió como
pastor interino el profesor Alberto Lehenbauer, hasta que a mediados de
1947 la congregación llamó al pastor Jorge P. Horn, de
Almada. Al iniciar su trabajo, su feligresía se componía
de 17 familias en Banfield y 15 en Lanús. Pero gracias a la
confianza que el pastor supo conquistarse, el número
aumentó poco a poco. Después de dos años, la
congregación ya había crecido en un 20%.
Uno de los grandes problemas era: ¿cuál
sería la sede de la parroquia? Por algún tiempo
parecía que Lanús podría llegar a ser el punto
céntrico del trabajo, pero luego se tuvo que cambiar de idea. En
consecuencia, se adquirió en el año 1949 un terreno en
Banfield, con un préstamo del fondo de edificaciones, y en el
año próximo se inició la construcción del
templo y la casa parroquial. Siguieron años de duro trabajo para
el pastor, ya que él tuvo que actuar de director de la obra, y
los miembros de la congregación se habían comprometido a
realizar ellos mismos los trabajos de construcción. Hubo una
buena colaboración, tanto de parte de los miembros "viejos" como
de algunos nuevos. En octubre de 1951, la congregación
celebró con júbilo la inauguración de su flamante
hogar. También la vivienda para la familia pastoral ya estaba en
estado habitable.
Durante los años siguientes, la
congregación siguió trabajando con no pocos sacrificios
en el equipamiento y embellecimiento del templo y la casa parroquial.
Lo importante empero es el hecho de que en el tiempo transcurrido, la
congregación experimentó un crecimiento realmente
notable: más del 100% desde 1947 hasta fines de 1954; en 1947
eran 32 familias, ahora son 71. La vida congregacional adquirió
contornos definidos, el número de asistentes a los cultos
aumentó mucho, se creó una liga de jóvenes y una
asociación de damas. Por desgracia, Banfield lucha con la misma
dificultad que Belgrano: sus miembros viven esparcidos sobre una zona
muy extensa, aunque se ofrecen posibilidades para la extensión
de la obra.
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